Lo que mi hija me enseñó acerca de Agilidad

diego.ferrocchio
agile coach
Interesado en unirme a Fintechs o áreas de IT como manager de empresas multinacionales. Me motiva mucho poder influenciar sobre los resultados de la empresa y el core-business acompañando las estrategias de transformación digital. Automatización, data analytics y rediseño de procesos y experiencias centrados en el usuario son factores claves para mi desarrollo.
Transformación digital como mindset, creativo, innovador, orientado al cumpli- miento de metas, con visión de negocio, y capacidad para el trabajo en equipo.

Sofía tiene 2 años, es dulce, cariñosa, comprensiva, inquieta y curiosa. Así es Sofía de día, pero a la noche hace una conversión al mejor estilo wonderwoman y tenemos a Sofía la noctámbula, quién puso patas para arriba mi percepción acerca de la gestión de prioridades, la planificación, las reglas, los rituales, las métricas y la satisfacción del cliente. ¿Y adivinen qué? La cuarentena potenció todo esto :).
Podríamos decir que venía muy acostumbrado a una vida en cascada, tradicional y sin mayores cambios, pero con el nacimiento de Sofía entendí que algunas cosas iban a cambiar. Recordaba que había leído algo así como un Manifiesto Ágil alguna vez, con lo cual fui a buscarlo y rescaté algunas premisas:

  • Nuestra principal prioridad es satisfacer al cliente a través de la entrega temprana y continua de valor.
  • Aceptamos que los requisitos cambien, incluso en etapas tardías.
  • A intervalos regulares, el equipo reflexiona sobre cómo ser más efectivo para, a continuación, ajustar y perfeccionar su comportamiento en consecuencia.

Entonces… Sofía es mi nuevo cliente y por lo que comenté al principio de esta nota, tengo que asegurarle satisfacción constante.

SCRUM sugiere la realización de diferentes ceremonias a lo largo de un proyecto, algunas de ellas son:

  • Dailies Meeting
  • Demo
  • Retro

Daily Meeting

Con Sofía podríamos decir que todos los días tenemos nuestra Daily meeting alrededor de las 9:30 AM y tratamos de respetar una estructura para que sea efectiva. Todo comienza con un llamado desde su dormitorio, un saludo de buenos días, un pequeño check de que se siente bien. Aquí generalmente salta el primer blocker a resolver: la necesidad de tomar su mamadera.

Como Agile Coach de este proyecto tengo que desactivar rápidamente este potencial problema de mi cliente, luego seguimos adelante y pasamos a detallar lo que haremos durante el día: cambio de ropa, lavado de dientes y cara y peinado. Ante todo, siempre hay que dar visibilidad de lo que haremos en el día para que el cliente no tenga sorpresas.

Técnicas y Procesos

La mayor cualidad que veo en los niños es la capacidad de cambiar y olvidar todo lo que pasó anteriormente. No interesa mucho saber por qué ya no quieren seguir en una dirección, sino que ahora tienen un nuevo objetivo y van por él. Esta flexibilidad y adaptación a los cambios es más que necesaria en el mundo de los negocios, en el mundo de la transformación digital y en el mundo de la agilidad. El cliente ha decidido que su estrategia tuvo un cambio de rumbo de 90 grados y debemos acompañarlo. ¿Acaso alguien tenía en su plan de negocios que iba a ocurrir una Pandemia y que cambiaría las reglas de juego, al menos temporalmente? No lo creo. Sin embargo, estamos todos de acuerdo en acompañar esta nueva “normalidad” y en potenciar los diferenciales de proyectos, productos y servicios.
Volviendo a Sofía, durante su día demanda, como cualquier cliente, el uso de diversas técnicas y de innovar ante escenarios repetitivos. Nunca nos podemos confiar que un recurso utilizado en un proyecto va a ser igual de efectivo en los siguientes, como así tampoco debemos descartar que las prácticas dejadas de lado por algún motivo, en cierto momento del proyecto sean necesarias en estadios avanzados.
En mi caso me gusta tener todos los recursos a mano, siempre visibles, para utilizarlos en el momento oportuno.

Demo

Luego de pensar en diversas técnicas, cómo usarlas, implementarlas en el trabajo y sobre todo evaluar qué valor dará para el cliente, llega la hora de presentar el producto: nuestra DEMO. Aquí el objetivo es que el cliente pueda ver los progresos que hemos tenido y, por supuesto, gestionar su satisfacción.
La paternidad me enseñó que vale más una idea al 60% que una al 100%, de esta forma la podemos validar, iterar y cambiar en caso de que sea necesario. Sofi muchas veces llega al espacio de juegos con una idea muy distinta de lo que habíamos planeado (esta definición ocurre durante el Sprint Planning, ceremonia no cubierta en este artículo), por eso es clave que la comunicación sea continua, correcta y que alinee expectativas.

 

Retrospectivas

Al finalizar la DEMO y terminar con el Sprint, necesitaremos recolectar feedback mediante las reuniones de retrospectivas. Mi clienta no es de hablar mucho debido a su corta edad, pero sabe comunicarse muy bien mediante gestos, acciones y sonidos. Recolectar esa información es clave para saber cómo ajustar y cambiar rápidamente para la próxima.
Conocer de primera mano qué funcionó, qué haríamos diferente y qué no haríamos, es clave para que las próximas iteraciones del proyecto sean más efectivas. Todos los participantes del proyecto deben expresar su opinión, no hay jerarquías ni opiniones más relevantes que otras. La retro como juego y como técnica para mejorar es una herramienta muy potente, ahora si matamos al mensajero podemos llegar a desmoronar la confianza del equipo en un instante.

 

Métricas

Para terminar con el proyecto de manera exitosa es necesario que tengamos métricas relacionadas al proyecto y al producto, que nos permitan saber si el rumbo elegido es el correcto. En las primeras podemos encontrar el progreso de los entregables en comparación al tiempo insumido, la cantidad de historias de usuarios resueltas y el tiempo que permanecimos bloqueados. En cuanto a las métricas de producto, podemos identificar tasa de rebote, cantidad de descargas y tiempo promedio de permanencia en la aplicación.

Tener un tablero de control con indicadores resulta algo fundamental para la gestión de los proyectos, pero ojo con la cantidad, ya que el exceso de información puede producir el efecto contrario. Si bien no hay un número exacto de indicadores, entre 5 y 7 es un número más que razonable. Si nunca trabajaron con tableros de control, incluso un número menor es recomendable.

Por el momento en casa medimos la satisfacción del cliente en sonrisas, abrazos y besos.